Una dinámica sabrosa, divertida y llena de aprendizaje colaborativo. Los equipos operan su propia pizzería y compiten por preparar y servir las mejores pizzas en el menor tiempo posible. Mientras unos cocinan, los otros disfrutan, y luego se invierten los roles. La clave: transferir aprendizajes de un equipo a otro para superar el reto juntos.